Recesiones gingivales con injertos de Encías

Si bien parecen más dolorosos de lo que realmente son, los injertos de encías suelen ser procedimientos muy habituales en periodoncia, utilizados para tratar y solucionar problemas estéticos y de salud.

Funciones de los injertos de encías

La aplicación de injertos de encías disminuye problemas de sensibilidad dental y mejora la sonrisa. Mediante el procedimiento de injerto de tejido blando se previene la recesión de encías y la pérdida de hueso adicional. Dichos injertos sirven para cubrir la raíz expuesta, o bien producir tejido de encía que no existe, ocasionado por excesiva recesión gingival.

Las encías retraídas pueden derivar en enfermedades más difíciles de tratar si no son atendidas a tiempo. Además de problemas estéticos, la retracción de encías genera hipersensibilidad al frío, o puede provocar incluso la posible pérdida del diente.

A través de injertos de encías se reduce la recesión, y por ello, la posibilidad de perder dientes. Al cubrir raíces expuestas, este procedimiento también funciona como protección contra la propagación de caries y otorga una sonrisa más estética.

Tratamiento con injerto de encías

Será el periodoncista el encargado de identificar primero los factores de la recesión de encías y determinar luego el tratamiento adecuado. Enfermedades periodontales o cepillados dentales muy agresivos son algunas de las causas de la recesión de encías, la cual deja al diente demasiado expuesto, hace que las encías parezcan desaparecer parcialmente e incrementa el riesgo de daños.

El tratamiento con injerto de encías cubre la raíz del diente que queda sobreexpuesto, permitiendo recuperar la protección natural de la encía y mantener así el control de placa o bacterias en las zonas afectadas.

Consisten en un procedimiento sencillo y rápido, realizado a través de microcirugía, tomando una parte de tejido del paladar del propio paciente y colocándolo en el espacio donde el diente se encuentra desprotegido.

2018-05-14T03:20:11+00:00