Hipersensibilidad

Es un dolor agudo y transitorio ocasionado por la ingesta de alimentos y bebidas demasiado calientes, frías o ácidas, o también debido a un incorrecto cepillado dental. El tratamiento de la hipersensibilidad es preventivo, evitando el consumo de alimentos o bebidas ácidas, a partir de instrucciones de cepillado, o mediante el uso de ciertas pastas dentífricas.

Se trata de un dolor provocado y no espontáneo, surgido por reacción ante estímulos químicos, táctiles, asmáticos o térmicos, no originados en patologías ni defectos dentales. Las causas pueden ser: caries, enfermedades en las encías, dientes fisurados, ácidos y toxinas, elementos bacterianos, comer muchos limones, etc.

Mal Aliento

Es el aliento desagradable y fuerte, en general como consecuencia de una mala higiene oral, aunque puede deberse a diversas causas; desde alcoholismo, infecciones pulmonares, tabaquismo, el uso de ciertos medicamentos, consumir productos como ajo y cebolla cruda, o café; prótesis dentales, enfermedades en las encías, gingivitis, o sarro bacteriano. Existen también una serie de enfermedades asociadas al mal aliento, como pueden ser diabetes, cáncer esofágico o insuficiencia renal aguda.

La falta de regularidad en el cepillado estimula la acumulación, tanto en la boca como entre los dientes, de bacterias cuyos procesos de putrefacción son, precisamente, causantes del mal aliento.

Tinciones

Los dientes tienen una amplia gama de colores y tonalidades, que pueden verse afectados por efectos químicos o tóxicos. Las tinciones dentales son las alteraciones provocadas en la coloración natural del diente, un problema estético de sencillo tratamiento.

Sus causas suelen relacionarse a hábitos de consumo no saludables. En algunos casos, el blanqueamiento será la alternativa eficaz, mientras que otras situaciones requerirán tratamientos protésicos.

Cuando el cepillado no puede eliminar ciertas tonalidades de los dientes, además de utilizar pastas blanqueadoras, será necesaria una limpieza profesional que mejore las tinciones dentales y reduzca aquellas pigmentaciones o manchas visibles en los dientes.

Cuellos radiculares expuestos

Los cuellos de los dientes pueden gastarse por no cepillarse adecuadamente, usar cepillos no óptimos según el tipo de encía, o por bruxismo, hábito en que se aprietan los dientes provocando desgastes en los mismos.

Según el cuadro, podrá cubrirse con resina las zonas expuestas, o bien aplicar pastas y barnices en esos espacios para así desensibilizarlos. El tratamiento de cuellos intenta prevenir o eliminar los efectos producidos por estímulos químicos, térmicos o mecánicos en las superficies radiculares expuestas.

Las molestias también pueden prevenirse aprendiendo técnicas de cepillado, puesto que una mala higiene suele provocar recesión gingival, causa de la exposición de cuellos y de esas reacciones sensibles nada agradables.

2018-05-17T19:26:07+00:00